Las rutas culturales del turismo

Hace dos semanas se celebró en Bulgaria el segundo Congreso Internacional sobre Civilizaciones del Mundo y Rutas Históricas, donde se discutió cómo los patrimonios históricos y culturales pueden servir de motor para el desarrollo de actividad económica y preservación de los mismos. Patrimonios antiguos de los distintos países y, a su vez, de la humanidad por designación de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) son atractivos para que el visitante extranjero haga turismo cultural y aporte, por los bienes que consume, a las economías locales.

Según ha afirmado Jaime Cabal, secretario general adjunto de la OMT, “las rutas históricas pueden desempeñar un papel fundamental para desvelar la historia, cultura y activos naturales únicos de los territorios que se encuentran a su paso, con lo que constituyen una poderosa herramienta promocional y un instrumento sin igual para aumentar la competitividad turística de muchos destinos”. O sea, el atractivo no hay que crearlo, ya está. Solo promoverlo y conservarlo para el disfrute local y extranjero.

Por otro lado, Nikolina Angelkova, ministra de Turismo de Bulgaria, ha develado sus planes e ideas sobre esta actividad económica en su país: “El turismo cultural puede representar un papel clave para convertir a Bulgaria en un destino turístico todo el año. Estamos contemplando la creación de una ruta de civilizaciones antiguas, con monumentos de la Unesco, gracias a lo que se reconocería y promovería mejor la región de los Balcanes como destino turístico”.

Resto de la publicación del Vocero (30/11/2018) por Mario Ramos, Historiador, marcar enlace.